Estamos de regreso

Listo!!!

Ya estoy de regreso para seguir escribiendo; hace un buen rato no lo hacía por diversas razones y me disculpo por eso, pero ya estamos de nuevo para compartirles más historias que día a día van apareciendo en este maravilloso mundo de ser padre.

#AmoSerPapá

A medio camino…

Todo va bien, un embarazo normal, lo que uno siempre espera en esta etapa de la vida, sin embargo todo lo sucedido lo hace a uno ir con cautela, nunca se sabe.

Mi esposa regresa al trabajo y la pancita sigue creciendo, es muy emocionante ver cómo aquel pequeño embrión que vimos en los primeros ultrasonidos, que no fueron nada agradables por lo acontecido, se va convirtiendo en una personita y va ganando peso día con día.

En uno de los famosos “viajes” al médico sucede algo más, parece que hay posibilidad de que tenga la placenta previa, el médico nos dice que de momento no nos preocupemos, solo hay que tenerla monitoreada, es probable que al final del embarazo tome su lugar.

Pero ¿y qué es la placenta previa? en resumen es cuando la placenta está más abajo de lo normal en el útero, las implicaciones que puede tener si no llega a subir son riesgos de sangrado, preeclampsia, que el parto sea por cesárea, etc.

¡Ah! casi lo olvidaba, también apareció que tenía hipoperfusión placentaria y eso más o menos es que hay menos presión arterial hacia la placenta; conforme el embarazo aumente y los requerimientos del feto crezcan puede llegar ser un problema porque no cubriría las necesidades vitales del bebé. Esto ya se estaba pareciendo como a las plagas de Egipto.

Nada que hacer, solo toca disfrutar esta calma relativa que tenemos y esperar que no se complique en el futuro, ya aprendimos que esto del embarazo hay que llevarlo día a día, no sirve de mucho pensar en lo que va a pasar. En este primer trimestre ya supimos lo duro que puede ser enfrentar una situación como esta.

Al poco tiempo pasó lo que no queríamos, un sangrado, de inmediato al médico, un ultrasonido para ver como va todo, efectivamente es la placenta que está empezando a sangrar, nuevamente incapacidad laboral y reposo, no tan estricto como la primera vez, pero está prohibido hacer cualquier actividad que implique fuerza.

El médico obstetra que nos acompaña es muy tranquilo, a la hora de expresarse, nos da seguridad para lo que viene, esa paz es la que necesitamos en este momento.

Nuevamente la espera, que difícil luchar contra ella…

Cuando te levantes por la mañana, piensa en el precioso privilegio de estar vivo, respirar, pensar, disfrutar y amar. Marco Aurelio

Dolor

Hoy por la mañana veo un tweet de CNN, y no pude dejar de leer la noticia hasta el final. Todo se resume en una palabra… dolor.

Mientras leo la noticia y veo las imágenes vuelvo la mirada hacia el lado de la cama, veo a mi pequeño y a mí esposa durmiendo ningún temor… solo durmiendo. La noticia refleja otro mundo que al menos acá en Costa Rica, la generación actual, no tiene idea de lo que significa, las preocupaciones que tenemos parecen ser tan vanas y superficiales, si las comparo con la nota de CNN.

Estoy hablando de Siria, de aquellos padres y madres que pierden a sus hijos, que los ven morir lentamente sin poder hacer nada.

Voy a tomar prestada una parte de la noticia para cerrar este doloroso tema:

…Entre ellos estaba Yasser al-Youssef, un hombre de 39 años que tenía un supermercado y era voluntario en la mezquita local. Sus amigos dicen que Yasser, como muchos otros padres, estaba muy preocupado por la educación de sus hijos en Siria.

…los hijos de Yasser, Muhammed, de 12 años, y Amer, de 4.

…A Muhammed le encantaba jugar al fútbol cuando la situación era suficientemente segura como para estar al aire libre.

Amer, por el contrario, prefería perseguir pollos y palomas en la finca familiar.

Su madre, Sana Haj Ali, de 36 años.

No hay nada excepcional en estas personas. En muchos sentidos, son como nosotros.

Los cuatro murieron una mañana como hoy. Vuelvo a ver a mi familia: siguen ahí…

Por favor no dejen de leer la nota de CNN: El último estertor: la despiadada guerra de Siria contra los niños

Foto destacada: Dolor, Vincent Van Gogh

Desenlace parte 1

El desenlace parte 1 cuenta una historia poco realista en términos “científicos” pero no voy entrar a discutir entre lo que tiene explicación científica y lo que no… solo voy a contar lo que sucedió…

En la última entrada de adversidad 2.0 la situación se iba poniendo de mal en peor, poco dinero y mucha frustración es lo que teníamos para seguir adelante.

Después de ir a la última cita con el médico, esa misma noche, pasó algo que podría catalogarse como un sueño.

Nos acostamos tristes y lo único que hicimos fue poner todo en manos de Dios (no digo esto con fines religiosos, pero es en quién nosotros creemos). Alrededor de la media noche sucedió algo; digamos… curioso.

Mi esposa me despierta y me dice

Vieras que raro, vi a alguien vestido de blanco, se sentó a la par de la cama, y la luz del toma corriente se hizo muy grande hasta que alumbró todo el cuarto

Yo le dije que seguramente fue un sueño, que siguiera durmiendo.

Al rato me despierta otra vez un poco asustada y me dijo

 ¡¡ESCUCHÓ!!

Con voz de medio dormido solo respondí “no… que fue lo que sonó…”

La ventana… ¡¡¡se cerró!!!!

De nuevo le dije que seguramente era un sueño, que no hiciera caso; sin embargo quedé con la espinita, y recordé que yo había dejado la ventana abierta porque estaba haciendo calor, y esa ventana no es fácil de cerrar, al menos una brisa no la cerraría.

Ella me dice:

…revise la ventana…

Me levanto… pero con ese escalofrío clásico que le recorre a uno la espalda, me entra ese “miedillo” característico tomando en cuenta el “sueño” de la “persona de blanco”.

Al llegar a la ventana, efectivamente se había cerrado, como si alguien lo hubiese hecho.

Regreso a la cama pero ya con cierto temor,  igual trato de buscar explicaciones y, pues claro, la respuesta lógica y obvia es que fue el viento. Fin de la historia… o al menos eso es lo que parecía…

A los dos días de esa noche fuimos donde otro médico, para hacer el ultrasonido de rutina, y con un costo inferior al otro especialista. Uno más uno menos, ya estábamos habituados a ver las manchas gigantes de los hematomas en la pantalla en cada ultrasonido que se hacía, llevábamos semanas viendo como eran cada vez más grandes, viendo como el saquito donde estaba bebé, se iba desprendiendo día con día.

Cuando el médico mueve la mano y se ve el útero, mi esposa y yo nos volvemos a ver, el médico no había dicho ni una sola palabra hasta ese momento, pero la adrenalina empezó a fluir, se siente como el cuerpo tiembla de emoción. Lo habitual que veíamos en la pantalla ya no estaba, no sabíamos en ese momento si habían o no hematomas, porque como dije antes, el médico todavía no decía una palabra, pero ya no se veían esas manchas oscuras.

Hubo un silencio por un instante… por fin el médico habla: 

ahí no hay hematomas, solo un poco de líquido residual, el embarazo va perfecto

Llevábamos semanas viendo como todo empeoraba y ahora, un par de días después ¿¿¿todo está va perfecto???

…Sí, todo está bien.

Que más puedo decir de ese día y de los eventos sucedidos, no sé si fueron casualidad, yo creo realmente que hay cosas que el ser humano no puede explicar, pero cada quien es libre de pensar y expresar su opinión de la forma que mejor lo considere…. para nosotros lo qué pasó hizo que todo volviera a ser como un campo de trigo dorado en un día maravilloso.

… no teníamos idea de lo que nos esperaba…

Foto destacada: Campo de trigo con cipreses, Vincent van Gogh

Nos vemos en una próxima entrada, recordá darle me gusta y seguirnos en Facebook

Adversidad 2.0

Reposo absoluto… esas palabras engloban cosas como el cansancio, aburrimiento, desesperación… muchos dirán que sería una maravilla tener reposo absoluto, lo cierto es que cuando estás obligado a hacerlo no tiene nada de maravilloso.

El único momento de no reposo era para asistir al médico, un ultrasonido tras otro, inyectables y pastillas que van y vienen, se convierten en la rutina diaria para tratar de mantener el bebé dentro del vientre.

En una de las tantas visitas al médico nos dice:

No les voy a mentir, la probabilidad de llegar al final del embarazo es muy escasa

Miedo, tristeza, una especie de desconsuelo es lo que sentí en ese momento, te están diciendo que ese pequeñito que es tu hijo, probablemente va a morir.

Nadie te prepara para esa noticia… nadie…

Salimos de la clínica sumamente golpeados, cuando llegamos al carro para regresar a la casa mi esposa empieza a llorar amargamente. Lo único que puedo hacer es estar ahí para ella, para que llore todo lo que quiera; yo también me sentía muy mal, pero no quería empeorarlo, solo quería que ella sintiera que podía apoyarse en mi.

Recuerdo que hubo una visita en particular al médico, los hematomas, cada vez más grandes, hicieron que el especialista nos dijera que necesitaba unos exámenes para descartar un problema en la sangre, había que enviarlos a Colombia. Nos dice el costo del envío y del examen, para nosotros una suma inalcanzable, ya estábamos estirando los últimos ahorros que teníamos y no nos daba para más.

Salimos una vez más de la clínica con las esperanzas por suelo. Sabíamos que no podíamos volver ahí, ya no teníamos de donde sacar dinero.

Llegamos a la casa y justo antes de entrar le dije a mi esposa:

¿Que es lo que está mal?

Ella respondió

Todo

Como tratando de tomar un segundo aire le dije

¡Nada está mal, porque usted tiene salud, yo tengo salud, y el bebé a pesar de los hematomas gigantes está bien en su saquito!

No había nada más que hacer, solo tener esperanza y fe. Porque con fe y esperanza pueden pasar cosas increíbles.

En la siguiente entrada voy a hablar sobre el desenlace de este turtuoso camino.

Foto destacada: El Grito, Edvard Munch

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Adversidad 1.0

¡Qué maravillosa noticia! Vas a ser papá, debemos prepararnos, para los antojos, el baby shower, los cursos de preparación para el parto… un momento… no siempre el embarazo es lo que uno quisiera… hoy quiero contarles de las dificultades que tuvimos que pasar durante los meses de gestación de nuestro bebé.

Los días posteriores a la noticia todo parece ir bien, le contás a tus familiares, gente más cercana y como es lo habitual se emocionan y se sienten felices. De momento es un embarazo normal, se acerca las primeras 5 semanas de embarazo y un día domingo por la mañana mientras estábamos comprando algunas cosillas en la feria del agricultor  mi esposa siente como si le hubiera “bajado algo”, no le dimos demasiada importancia y seguimos comprando, pasamos a un supermercado cercano,  nuevamente sintió que le bajaba algo, fue en ese momento cuando se dio cuenta que algo andaba mal.

¿Qué hacés en un momento así? recuerdo tratar de no asustarme para que ella no se pusiera más nerviosa, de pronto lo que habías pensando acerca de un bebé cambia, no se trata de cursos preparatorios, ni de baby shower, se trata de una lucha por sobrevivir. 

Ese mismo día el médico le realiza un ultrasonido, en la pantalla solo vemos manchas negras y de pronto, en un movimiento de la mano del especialista se escucha por los parlantes que están unidos a la máquina, a máxima velocidad…

Pum, pum, pum, pum, pum, pum

Sí, es el corazón, es solo un puntito en esa gran pantalla, con movimientos rítmicos y acelerados, es el vida haciendo su trabajo perfecto.

Pero esa emoción indescriptible que sentí, de pronto es embargada por un sentimiento de angustia, cuando el médico dice: “tiene unos hematomas muy grandes y hay pocas esperanzas, solo toca guardar reposo, el saquito donde está bebé está a punto de desprenderse”

No voy a olvidar el momento que el médico dijo: “el mayor esfuerzo que puede hacer es levantar la mano para agarrar el control remoto y cambiar canales”

Es lo que llaman reposo absoluto, todo cambia en ese momento, a las tareas del hogar hay que sumarle el cuidado de mi pareja, pero no perdemos la fe y seguimos avanzando, me empiezo a sentir frustrado, porque no está en mis manos cambiar o al menos tratar de ayudar a cambiar la situación actual, solo toca aguantar y ayudar en todo lo que pueda, mi proridad es evitar que se mueva lo máximo posible.

El aburrimiento para mo esposa también es pesado, estar en una cama todo el día es cansado y desesperante, pero debemos seguir adelante hasta donde podamos…

Al final de esta entrada decidí dejarlo hasta acá para no cansarlos con toda la historia, próximamente vendrá la entrada Adversidad 2.0, nos vemos pronto

Foto destacada: Anciano en pena, Vincent van Gogh